Djerba es el canto de las sirenas que según la mitología griega hizo que Ulises y sus hombres se ataran a los mástiles.
Hoy en día todo es más fácil pero esta isla, que no es tal si no más bien península, nos presenta toda la belleza y el clima ideal para elegirla como lugar de destino. Rodeada por una playa de arenas perfectas, Djerba, tambien conocida como “la de las cien mezquitas” tiene un clima más calido puesto que se sitúa en la zona sur de Tunicia, y mas próxima a Libia. En realidad es una formación excepcional de arena de unos 500 Km. coronada de palmeras que no tiene comparación con ninguna otra parte del litoral norte de Africa. Son estas palmeras que han cubierto la totalidad deesta isla haciendo de ella un oasis. El agua calida del mediterráneo durante casi todo el año termina por hacer de este enclave lo más aproximado a un pequeño paraíso. La oferta hotelera se ha ido aumentando de forma considerable ocupando gran parte del litoral y creciendo de forma escalonada como el resto de las construcciones de la isla. La capital es Houmt Souk, una pequeña población en la que la arquitectura tradicional se da la mano con los lugares en los que se pueden hacer buenas compras, como los artículos de plata que se venden en la zona llamada caysarriya. En otras tiendas se encuentra artesanía tunecina en forma de alfarería, o de trabajos de cestería y de tejido de esteras. Dos pueblos, en el pasado y en el centro de la isla de Djerba acogieron a sendas comunidades judias. Hara Kebira y Hara Seguira que siguen contando con población judía, y la sinagoga de Ghibra recibe culto y peregrinaciones, algo excepcional si tenemos en cuenta que nos encontramos en un país islámico que cuenta entre sus fronteras con la cuarta ciudad más importante para el Islam. Hay dos fortalezas en la isla, una es Bordj el Kebir y la otra lleva el nombre de Borj el Kastil, que pervive como memoria de la presencia española en la isla durante el siglo XVII, cuando el dominio de la costa africana era esencial para mantener la seguridad en el Mediterráneo frente a los piratas que partían de estas costas.